Pues resulta que un granjero tenía un montón de gallinas, pero sólo tenía un
gallo viejo que ya casi ni podía con ellas… Un buen día compró un gallo
joven, y lo puso en el gallinero con los demás animales. Una vez allí, el
gallo joven se fue a buscar al gallo viejo para darle una buena desplumada, pero
cuando lo encontró, el gallo viejo le dijo de este modo:
-
¡Espérate, espérate! No hay por qué pelearse… Yo sé como está la situación,
y sé que la juventud se impone… hagamos un trato... Tú y yo sabemos que
peleando no te duro ni para el comienzo, pero, ¿qué te parece si competimos en
una carrera? Podríamos correr alrededor del gallinero, y el que gane, - que sin
dudas has de ser tú - se quedará con todas las gallinas.
El gallo joven acepta la proposición del
viejo, y la carrera se planea. El viejo le pide al joven que le de algo de
ventaja, por el aquello de los años, y se arranca a correr mientras el gallo
joven le cae atrás… En ese momento sale el granjero de la casa, y ve como el
gallo joven está correteando al viejo, y toma su escopeta de inmediato, y… ¡PUM!
mata al gallo joven de un disparo en la cabeza… Después de unos minutos, el
granjero piensa:
"Ya no voy a comprar mas gallos jóvenes, prefiero quedarme con el viejo,
porque este es el quinto gallo que compro ¡y me sale maricón!"
La Pinzas