Subconsciente culpable

Cuando Pinochet salió libre de Inglaterra y bajó andando del avión, decidió celebrar su "actuación teatral" y su "libertad" con una comilona en el mejor restaurante francés de Santiago de Chile.

Le sirven los "entremets", luego la "soupe",  y grita al "maître":- ¡Esto es intolerable!, ¡Hay  un pelo en la sopa!-
El "maître", todo abochornado, llama al camarero: -"¡ garçón, garçón!- 
Pinochet pega un salto y le dice al "maître":- ¡bueno, bueno, tampoco se ponga Ud. así, no hace falta que venga el "garzón", me  como el pelo, me lo como!.

Hermes