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Tiempos
difíciles |
Los
señores marqueses están en el salón de su casa. El marido está
haciendo las cuentas y, de pronto, le dice a su esposa.
- Florinda, podrías aprender a cocinar y nos ahorraríamos la cocinera.
La marquesa, impertérrita y algo cáustica, le responde:
- ¡Cómo no, querido Alfonso , y tu podrías aprender a hacer el amor y
nos ahorraríamos el chofer!.
Marisa