Amante tacaño

 

La mujer le dice al marido:
- Cariño, podríamos comprarnos una alcancía y cada vez que hagamos el amor echamos un euro, y así, cuando acabe el año la rompemos y salimos a un restaurante. Pasan los meses y rompen la alcancía por Navidades y el
marido queda asombrado de lo que había dentro.
-¡Pero si hay hasta billetes de cien euros!
- ¿Qué te crees, que todos son tan tacaños como tú?

Aspirino