La Cultura Ibérica

    Hasta hace unas décadas, se pensaba que los Iberos eran gentes venidas de fuera de la Península Ibérica. Actualmente se ha demostrado que no es así.

     La instalación, a partir del siglo VII a. de C. de factorías fenicias en las costas del sur y levante peninsular y en torno al año 600 a. de C. de las colonias griegas en la costa catalana, todos en busca de metales y otras materias primas, fue el determinante en el proceso de formación del sustrato indígena peninsular, anclado en el final de la Edad del Bronce, que poco a poco fue asimilando las influencias y los aportes externos, hasta dar lugar a finales del siglo VI a. de C. a la denominada Cultura Ibérica.

  Los poblados tienen un carácter estratégico-defensivo, de ahí que se hallen ubicados en la mayoría de los casos sobre espolones montañosos.

   En ocasiones esta precaución natural se refuerza con murallas que protegen las partes más accesibles del poblado.


 
 
Molino circular. Con él se trituraban los cereales.