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Fauna y Flora
En el río Tarafa actualmente, son diferenciables dos zonas
principales dentro del ecosistema fluvial al que nuestro río
pertenece.
Las dos zonas no han sido delimitadas bajo un aspecto especial, es
decir, no pertenecen a lugares concretos del cauce.
Más bien han sido determinadas por el grado de degradación existente en las mismas. Dentro del grupo de zonas más afectadas por la mano del hombre, (puede que el único causante de su estado actual sea él), destacamos:
El encauzamiento o canalización del río, por su importancia ecológica, mermaría gravemente su ecosistema. Además, las zonas degradadas, también poseen su importancia, puesto que pueden ser regeneradas con la adopción de medidas puntuales y sobre todo no incidiendo de forma negativa en el proceso de su desarrollo natural. Las zonas menos degradadas presentan un soto fluvial bastante fraccionado, con alternancia de cultivos y cañaverales.
Estos bellos sotos poseen rosáceas como: la zarzamora y la cincoenrama. La primera formando tupidas y punzantes marañas en los taludes y la segunda de porte más rastrero. De vital importancia son los olmos, álamos blancos y negros (ambos aquejados de, al parecer, un barrenador, que los está eliminando lentamente de nuestro ecosistema), moreras, algarrobos y los tarays de lugares más térmicos. A destacar la tumoración, de un bello rojo rubí, que producida por la picadura de una avispa en la hoja tierna del olmo, provoca una "agalla" que va transformándose en un tono marrón, para pasar después a negro. Esta "agalla", en el haz de la hoja, terminado su proceso de metamorfosis liberará a sus "inquilinos". Otra variedad, presente y de forma abundante y "depredadora" es el llamado Ailantus Altíssima, árbol de gran porte, crecimiento rapidísimo y capaz de "comerse" a cuantos crezcan en sus alrededores. De una madera en tronco "fofa", es característico en las riberas de algunos tramos del Tarafa y otras zonas. Su origen es asiático.
Estas especies arbóreas son extremadamente raras en otras zonas del término
(excluyendo los algarrobos y tarays). Además estas especies citadas
anteriormente, ayudan de forma natural a la descontaminación de las
corruptas aguas de algunas zonas del Tarafa (charcas retenidas), puesto
que otras, según nuestra observación y en su nacimiento, o sea en la
Rafica, existen especies que demuestran la pureza de sus aguas, tales
como el camarón de agua dulce y el zapatero.
También y dentro del apartado de su flora, observamos la presencia de
especies de fumarías, pequeñas y bellísimas habitantes del soto y
zonas húmedas, Euphorbias, Amapolas, Lepidium; la Cardaria, draba
que cubre en primavera extensos rodales, Diplotaxis, Lobularia,
Oxalis, Equisetos, Centaúreas, Eringyum y sin fin de otras
variedades mencionadas de forma científica o conocidas por su
vulgarismo como: la chicoria, el gandul, la malva, el cardo
mariano, el "rascamoños", la borraja, el junco,.....sin
olvidarnos de la Pita, que da colorido a la aridez de
determinados enclaves. Asi como la zarzaparrilla, con
sus elegantes "lianas" y sus rositas en forma de racimos, la
cola de caballo, el albardín y la rubia peregrina.
Con el restablecimiento del equilibrio ecológico se resolverían los
problemas de siempre de este río: olores fétidos, población
abundante de ratas, arrastre de taludes, cañaverales, aguas
encharcadas....... Por ejemplo, y tomando como base el problema de
las ratas, (que en el Tarafa no lo es), los resultados estadísticos
realizados en cauces modificados artificialmente, cementando el cauce,
dan como resultado la mayor proliferación de ellas.
Tocante al problema de los arrastres de taludes como consecuencia de
las escorrentías, se precisa acentuar la plantación, no de especies
decorativas o de jardinería, sino de aquellas de valor ecológico o
autóctonas de la zona, que es típicamente mediterránea.
La fijación al suelo no sería inmediata, pero a largo plazo más
eficaz que cualquier muro o talud de hormigón.
Los olores son evitables con la limpieza de las basuras y otros
residuos de carácter orgánico. Así mismo los cañaverales irían
siendo emplazados en sitios más concretos, con la reducción de
materia orgánica.
Además, limpio el cauce, y, en consecuencia, agua más limpia, se
ayudaría a la reducción de los cañares, para ubicarlos en los
espacios donde más aconsejable fuese.
El carrizo, que es el refugio seguro de gran cantidad de aves, se
extiende aproximadamente por la zona de unión con el otro río, el
Morachel, que discurre por otra zona igualmente importante.
Esta cañada anterior, crea una asociación vegetal más homogénea a
partir de esta desembocadura y hasta el Pantano de Elche.
En cuanto a su fauna ornitológica está compuesta principalmente por
aves paseriformes, de entre las que cabe destacar a: la oropéndola,
el mirlo, el ruiseñor común,....... Y también especies
fringílidos como: el jilguero ("carganera"),
de la que es típica la que cría en el Hondo de las Fuentes y
conocida como "la del chirrín de Las Fuentes"), el
pinzón vulgar, el verdecillo, el pardillo o pajarel, el verderón, el
lúgano......más algunos páridos: el torcecuellos, irregular
visitante invernal, la becada, algún estornino de
paso.
Los micromamíferos son realmente abundantes: lirones, ratones
campañoles, así como los anfibios representados por:
la rana verde; el sapillo moteado, el sapo común etc..., y no
tanto los reptiles.
La cantidad de insectos es importante por su variedad, destacando los
coleópteros, algunos himenópteros y la fauna más abundante dada en
los carrizales, aunque son de carácter más nitrófilo y térmico.
La cantidad de aves, amén de las citadas, es extraordinaria. Desde
ardeidos como el avetorillo y el martinete, junto a
algunas anátidas, más abundantes en la zona del pantano: pollas
de agua, rascones, polluelas, gaviotas reidoras, aunque sólo
en el invierno; zampullines chicos, y más paseriformes
por doquier: mosquiteros, carriceros, ruiseñor bastardo,
papamoscas, tarabillas, pito real, currucas, gorriones comunes,
molineros y chillones, los ya dichos estorninos,
abejarucos, abubillas, cogujadas, etc.
La gama de reptiles no es tan extensa, pero a pesar de ello no es de
ignorar por su variedad intrínseca en el medio en que se desenvuelve:
culebras viperinas, bastardas o de herradura, más las de agua, y
hasta lagartos ocelados, lagartijas colilargas, salamanquesas,....
Los anfibios son de zonas más secas y cabe destacar al sapo
corredor, al sapo de espuelas, el sapo partero, etc.
Los mamíferos son escasos pero en las zonas de los márgenes se les
ve merodear: zorros, comadrejas, erizos, musarañas y liebre
mediterránea.
Recientemente se ha introducido mediante suelta indiscriminada una variedad de cangrejo americano, muy prolífico, que puede dañar seriamente la estructura biológica de este ecosistema, aunque está siendo sometido a capturas sin control por parte de jóvenes y no tanto, que visitan los lugares de "La Rafica".
Visto este panorama biológico, introducir cemento u otros materiales de construcción en el cauce del río, supone la irrupción y destrucción de su ecosistema, ya que están interrelacionados y serían elementos nocivos que claramente provocarían la disminución de la riqueza que aún se conserva. Analizando a grandes rasgos los factores degradantes del río, encontramos: 1.- Basuras en grandes cantidades, procedentes de vertidos incontrolados de fábricas o particulares, lindantes o no con el cauce del río. 2.- Contaminación del agua, por varios motivos:
1. Limpieza a mano de todas las zonas con basuras, por equipos de contratados y voluntarios de diversas asociaciones. 2. Realizar obligadamente los entronques de desagües (a quien no lo tuviere), a la red general de alcantarillado para evitar vertidos y residuos de los residentes colindantes con el río. 3. Adecuar si fuere necesario la actual Depuradora de Aguas Residuales. 4. Vigilar y recuperar las ocupaciones ilegales de terrenos por parte de particulares. 5. Control bajo severas sanciones de los vertidos indiscriminados en el cauce del río. 6. Control exhaustivo de los alrededores del río, a largo plazo, impidiendo intervenciones y actuaciones de particulares no autorizadas con reflejo negativo para el ecosistema del río. 7. Creación de un grupo de Naturaleza; ecologista, medioambiental, con presencia de biólogos, ecólogos, especialistas en medioambiente, o en campos relacionados, no necesariamente pagados, para hacer un estudio sistemático más complejo, completo y exacto, actualizando la situación de su medio natural y con control sobre la aportación de soluciones a problemas puntuales que se pudiesen presentar tales como: escorrentías, acción devastadora de las aguas por riadas, etc. |
| Seminario
de Educación Medioambiental José
Antonio Galvañ Botella
Escuela
Taller "Virgen de las Nieves" |