La Historia de Aspe
 


Castillo del Río "Asf" 


    La situación geográfica de Aspe, emplazada en el centro del corredor natural del río Vinalopó, influyó decisivamente en los orígenes de nuestra Villa. Esta especial situación en medio de una encrucijada de caminos, determinó posiblemente, que hace unos 40.000 años, pequeños grupos de pobladores ocupasen esa zona. El primer asentamiento humano que se conoce en Aspe, se remontan al Paleolítico Medio como son los hallazgos del Peñón de la Ofra, aumentando su hábitat en el Neolítico como lo demuestran los yacimientos arqueológicos de El Tabayá, Murón de la Horna,etc.



    Con posterioridad, la mayoría de colinas del Valle del Medio Vinalopó, fueron colonizadas por los íberos, asentándose en la del Castillo del Río, llamándose desde entonces Aspis.
   Con la conquista de la península Ibérica por el Imperio Romano, dos siglos a.d.C. se fomentó la agricultura, mediante el sistema de centuriones o villas agrarias. 

    La primera mención a este asentamiento es del geógrafo de Alejandría, Claudius Ptolomeo siglo II d.de C., que en su libro "Geografía", describe las poblaciones de la Contestania Ibérica, mencionando entre ellas a IASPIS. 
   También se menciona Iaspis en el itinerario románico o Vía Augusta, de Antonino Augusto, en el camino que describe desde Arlés, por Narvona, Tarraco y Cartago por Cástulo, siendo Aspis mansión o posada.



    Más adelante, otros pobladores fueron los visigodos, que se asentaron en el valle después de la conquista romana y antes de la dominación árabe, como lo demuestran los yacimientos de Vista  Alegre. A principios del siglo VIII, los musulmanes conquistan la península durante 800 años y nos dejan su cultura, costumbres, etc. Su ocupación debió ser pacífica, ya que el noble visigodo Teodomiro que poblaba Iaspis en el año 713, cedió su dominio al conquistador árabe Abd al Aziz, con el pago de un impuesto, respetándose a cambio la vida, libertad, propiedades, religión, etc. de sus moradores. Iaspis pasó a llamarse entonces ASF. La cultura árabe entre otras muchas cosas nos legó su excelente agricultura, cuyas muestras perduran hoy día, como son las acequias del Fauquí, Rafica y Aljau. Su impronta queda reflejada también en el diseño estrecho y tortuoso de algunas calles cercanas a la Iglesia Nuestra Señora del Socorro, edificada sobre los cimientos de una mezquita.



      Desde finales del siglo XI, el geógrafo al-Udri y otros autores árabes citan a 'Asf o Hisn' Asf, es decir ciudad-fortaleza, ubicada en el mismo lugar del Aspis romano, sobre la Mahayya, es decir "El Gran Camino". Es la población que a lo largo del siglo XIII se denomina "Aspe el Viejo", y modernamente Castillo del Rio, cuyas ruinas, todavía visibles, han sido estudiadas por recientes campañas arqueológicas.

En Julio de 1212 tiene lugar la batalla más decisiva de la Reconquista, la de Las Navas de Tolosa, donde el ejército almohade quedo aniquilado por las tropas cristianas de Castilla, Portugal, Navarra y Aragón, y Caballeros Feudales venidos de Europa. El gran triunfo cristiano precipitó las Taifas en una profunda crisis de toda índole. "Aspe el Viejo" siempre perteneció a la Taifa de Murcia, cuyo territorio se extendía desde el río Almanzora, frontera con Granada, hasta el río Júcar, frontera con Valencia.

A partir de 1225, la Taifa murciana sufrirá constantes correrías militares, tanto de castellanos como de aragoneses. En este año, el castellano Alvar Fáñez, junto a diversos Concejos, castiga duramente a los musulmanes murcianos que se refugian en el Castillo de Aspe. Ese grave acontecimiento debió iniciar el paulatino despoblamiento de "Aspe el Viejo", hacia el interior, canalizando en acequias las aguas del Tarafa.

En Abril de 1243, por el Pacto de Alcaraz, Ibn Hud de Murcia pacta con Castilla y reconoce su soberanía. El príncipe Alfonso, con gran esfuerzo miliar, domina las principales ciudades murcianas. Alicante abre sus puertas en el verano de 1247. "Aspe el Viejo" a la sazón feudo del Raïs de Crevillente, Ahmad b Hud, aceptó, sin oposición alguna, la soberanía castellana.

En Marzo de 1244, el Príncipe Alfonso de Castilla y el Rey Jaime I de Aragón firman el Pacto de Almizra por el cual se delimita las zonas de soberanía de ambos reinos. La frontera se establece en una línea que desde la confluencia de los ríos Júcar-Cabriel, Biar, Jijona, llegase al mar el barranco de Aigües al sur de Villajoyosa. Así pues, desde Alicante hacia el sur, formamos parte del ya cristiano reino de Murcia.

El 29 de Agosto de 1252, recién ascendido al trono de Castilla, titulado por la historia como Alfonso X El Sabio, firmará una importante carta delimitando y otorgando al Concejo de Alicante un amplio territorio y grandes fueros y privilegios: " Conocida cosa sea a todos los homes, que aquesta Carta vieren, como yo Don Alfonso, por la Gracia de Dios Rey de Castilla, de Toledo...por fazer bien et mercet a todos los Caballeros...et a todos los pobladores de la de Alicant...por acrecerles en sus bienes et en sus franquesas...doles et otorgoles que hayan por aldeas et por sus terminos Noelia et Azpe el Viejo et Azpe el Nueovo  et Nompot et Agost et Busot et Aguas....Et todo esto les do con todas sus villas et con todos sus Castillos...et con sus montes, con sus ríos, con sus pastos...Et Ab Azeyt ha de tomar las rendas de Azpe el viejo por en toda su vida, e después de su vida que   finquen estas rendas de Azpe el Viejo al Conceijo de Alicant..."

Es evidente la gran importancia que la citada Carta tiene para la historia medieval de Aspe. La existencia de Aspe el Viejo era algo conocido desde el siglo XI. Sin embargo este documento del Rey Alfonso constituye la primera cita histórica de la existencia del Aspe el Nuevo, del Aspe actual, como entidad jurídica independiente, coexistiendo con Aspe el Viejo, adoptando igual nombre puesto que se población se nutrió del paulatino despoblamiento de Aspe el Viejo.

La convivencia de lñas dos entidades pervivió hasta finales del siglo XIII. La muerte de Ab Azeyt en 1270, precipitó el despoblamiento de Aspe el Viejo. Ab Azeyt fue rey musulmán de Valencia y de Segorbe, destronado y convertido al cristianismo buscó el amparo del Rey D. Alfonso.

Puede considerarse pues, la fecha de la citada Carta, 29 de Agosto de 1252, como el auténtico inicio histórico de la existencia jurídica del Aspe actual.

En el verano de 1296, Jaime II de Aragón invade nuestra comarca, arrebatando Aspe a D. Juan Manuel y entregándolo temporalmente al Ra'is de Crevillente. Este mismo año Jaime II cede Aspe el Nuevo al Municipio de Alicante y Aspe el Viejo a un alcalde cristiano. Desde  entonces nuestro pueblo forma parte de la Corona de Aragón dentro del Reino de Valencia, produciéndose la incorporación plena tras la Sentencia Arbitral de Torrellas en 1304. 
           A principios del siglo XVII, tras la expulsión de los moriscos de España, Aspe fue repoblado con gente de Torrijos (Toledo), por tal motivo, Aspe es castellano-parlante en su totalidad.