A tener en cuenta

 

TUS PREFERENCIAS 

La observación planetaria, de estrellas dobles y de la Luna requiere el uso de telescopios con mucho aumento, gran resolución y un buen contraste; para ese tipo de observación el telescopio ideal es un refractor o en todo caso un catadióptrico con focal alta. Si tus preferencias van en este sentido, no busques otro tipo de telescopios. Tanto los planetas como las estrellas dobles y sobre todo la Luna, son astros de gran luminosidad y por tanto, aunque tengas el inconveniente de mucha contaminación lumínica, podrás observarlos con cierta comodidad.

En cambio, el otro tipo de observación , la de cielo profundo, con sus nebulosas, cúmulos estelares y galaxias, cuya luminosidad es extremadamente débil, requiere de instrumentos de gran apertura, de gran luminosidad, capaces de captar cuanta más luz mejor, por extremadamente tenue que ésta sea. El telescopio adecuado para ello es un gran reflector, si piensas especializarte en este tipo de observación claro. En ése campo, si que precisas cielos limpios y ausencia de contaminación lumínica, lejos de las farolas, sean de ciudad o de pueblo, ya que, de otra forma no confíes en poder ver ni uno solo de los astros de cielo profundo.

 

Si no vas a dedicarte por entero a cielo profundo, ni crees que vas a hacerlo en el futuro, quizá lo más adecuado sería "un todo terreno", es decir un telescopio apto tanto para planetaria como para espacio profundo. Un reflector de focal intermedia, entre un f/6 y un f/8 y de unos 150 ó 200 mm de diámetro, también serviría para estos propósitos un catadióptrico de 8 pulgadas (203 mm). 

LA RESIDENCIA

Tu telescopio no lo usarás solamente para mirar a través del ocular, tienes que transportarlo, tienes que guardarlo bien a cubierto del polvo, tienes que montarlo, ajustarlo, nivelarlo y ponerlo en estación, precisamente cuando todos se preparan para descansar y dormir. Si esto para ti, no resulta fácil, lo siento, pero tu afición no durará demasiado, aunque tu ilusión y afición por la astronomía sea apasionada. Este detalle, tan simple, es obviado por muchos novatos, que han comprado enormes telescopios y que....raramente usan.

Recuerda que el mejor telescopio para ti, será aquel que más uses. No te dejes deslumbrar por los anuncios y la publicidad de "grandes aumentos" y grandes dimensiones. Recuerda que un sencillo y práctico catadióptrico, (foto inferior) de 70 mm, si lo usas más, te puede enseñar más universo que cualquier "electrodoméstico" de 400 mm, que apenas puedas mover y transportar. Lo que llegues a disfrutar y a descubrir, dependerá más de tu entusiasmo y dedicación que de la apertura de tu teles. Antes de decidirte a comprar un determinado tipo de telescopio, piensa en todo esto. También debes pensar dónde lo usarás, dónde lo guardarás. Piensa que el tamaño del mismo, está en proporción inversa a la distancia entre esos dos puntos. Si tu lugar de observación lo tienes lejos de tu hogar, no es lógico que compres un telescopio gigante, muy pesado, imposible de trasladar, que no te quepa ni en el ascensor, ni en el coche, o que tengas que bajarlo y subirlo por las escaleras de 3 pisos.

Un lugar seco y ventilado será idóneo para guardarlo. Si está cerca del observatorio, tanto mejor y si está a temperatura ambiente o próxima, te ahorrarás luego la espera para aclimatarlo y que aparezcan turbulencias e imágenes borrosas por las corrientes de aire interiores. También el cambio de temperatura te dará la desagradable sorpresa del empañamiento por rocío y viceversa, al regresar a tu domicilio.

Si lo tienes guardado en algún lugar muy frío y con  humedad, ten especial cuidado con él, durante los cambios de clima. Si no está completamente seco por dentro o si crees que hay posibilidad de condensación de humedad, no lo tapes con el capuchón, deja abierto el tubo, si es reflector y cúbrelo con una sábana o similar. Si tienes un lugar próximo, que sea el usual para ti y que reúne las condiciones óptimas de observación, evalúa la posibilidad de instalar una columna,  un poste de acero, o de cemento. Siempre tendrá más estabilidad que el mejor de los trípodes y quizá te resultará más económico. Lo ideal, lo soñado por cualquier astroaficionado, es tener tu propio observatorio, una cúpula, un refugio donde podamos instalar de forma permanente todo el instrumental y tener siempre el telescopio puesto en estación. Pero claro, no todos tenemos ni el espacio ni el dinero suficiente para tener realizado ese sueño.      

 LLEGÓ EL MOMENTO

Hemos tomado nota  de todas las opciones, sus pros y sus contras. Tenemos una idea bastante clara para decidirnos a dar el gran paso. Vamos a comprarnos nuestro primer telescopio. Hemos pasado un tiempo con los prismáticos y ya sabemos identificar las principales constelaciones y estrellas. Es el momento oportuno para, con las ideas muy claras, hacer una compra inteligente y acorde a nuestras necesidades y preferencias. 

Solicitamos a varias casas comerciales, catálogos del tipo de telescopio elegido, tendremos buen cuidado de enumerar todas las características del instrumento, poniendo especial atención a sus medidas y peso si vamos a transportarlo con frecuencia al campo en busca de cielos limpios. En la red, hay infinidad de fabricantes y distribuidores que visitando sus webs, podremos enterarnos de sus precios, forma de pago, caso de devoluciones por defectos de fábrica, reparaciones posteriores, etc. y claro, ahí también entra la distancia entre nuestro domicilio y el vendedor del aparato. No es lo mismo que lo tengas que devolver a USA, que al distribuidor que está a 25 Km. de tu casa.

Si das paga y señal para la reserva de tu telescopio nuevo, procura que te den una fecha concreta y definitiva para su entrega. Quien esto escribe, lleva esperando la recepción de su catadióptrico 5 meses y cruzo los dedos para que no se alargue otros tantos. En estos casos, legalmente, te deben entregar el aparato a los 30 días de haber efectuado el pago, si el encargo ha sido por correo; caso contrario te deben devolver el dinero o en todo caso recabar tu consentimiento para posponer la fecha de entrega por motivos justificados. Creo de todos modos, que hay que sopesar muy bien la seriedad y servicio postventa de un determinado proveedor a comprar exclusivamente por un precio más barato. 

También, como no, están los aficionados "manitas", que se construyen sus propios telescopios de forma artesana, en especial los reflectores newtonianos a los que tan aficionados son muchos de los astroaficionados que se atreven a construirlos, casi siempre con monturas tipo Dobson.  Los más ingeniosos, incluso les insertan mecanismos eléctricos para moverlos con motores  y monitorizarlos con programas informáticos. En la red se encuentran webs que informan con todo detalle de todos los procesos de fabricación de los espejos, del tubo, secundarios, etc. e incluso hay proveedores de todos los accesorios necesarios para ello, incluidos programas informáticos que nos dan las medidas exactas de nuestro futuro telescopio, con solo insertarles la distancia focal, diámetro del objetivo, recorrido del  ocular y poco más.

Reconozco que la satisfacción personal de quien es capaz de construirse su propio reflector tiene que alcanzar cotas muy altas, pero  serían más altas,  si además del tiempo, entusiasmo y perseverancia en el empeño, cuando hacemos balance al final,  nos resultara más barato, una vez comprados todos los elementos necesarios.

LO MAS IMPORTANTE, LA CALIDAD ÓPTICA

Sé que es pedir un imposible, pero siempre que se pueda, solicite probar un telescopio antes de comprarlo. Sobre todo si es de segunda mano, sin garantías. Si ello es imposible, cuanto antes lo haga tanto mejor. No todos los telescopios de la misma marca y modelo, tienen la misma calidad óptica aunque por fuera su apariencia sea idéntica. Los espejos y/o las lentes, no pueden ser fabricadas en serie con una calidad predeterminada. Su acabado tiene que ser por manos artesanas con experiencia, lo cual nos lleva a la certeza de que no sabremos la calidad óptica de nuestro recién comprado teles hasta que no lo hayamos sometido a las pruebas pertinentes.

Podemos hacer una prueba muy simple, pero también muy efectiva; se trata de enfocar una estrella brillante con un ocular de tantos aumentos como milímetros de abertura tenga el objetivo. Naturalmente, nuestro telescopio, previamente tiene que estar perfectamente  colimado y, naturalmente su temperatura tiene que ser la misma que la temperatura ambiente. Nuestra montura ineludiblemente, bien nivelada y puesta en estación lo más preciso posible. Para evitar que con las pruebas "se nos escape" del campo de visión, podemos elegir la estrella Polar, esa se estará quieta. Aunque la elección mejor es con una estrella brillante, como Rigel o Sirius.

telescopio con defecto de enfoque
telescopio con enfoque correcto 

Intrafocal                                                    Extrafocal

Enfoca la estrella y una vez enfocada, desenfócala primero por debajo del foco y luego por encima del foco. Observarás que con el desenfoque, se producen una serie de anillos alrededor de la estrella; fíjate bien en ellos y repite la misma operación, ahora desenfocando otra vez por debajo y por encima de foco, tienes que ver los mismos anillos de difracción, de la misma forma que antes, repito, fíjate bien y observa que tenga la misma forma, la misma cantidad de anillos y el mismo grosor de anillos que antes. Repite esa operación las veces que creas oportuno hasta cerciorarte que has notado alguna diferencia o por el contrario, son idénticas.

Para mejor claridad de lo expuesto, recomiendo no perderse el enlace siguiente, es toda una lección que hay que leer muy atentamente: http://astrosurf.com/planetels/startest.htm

 

Si la noche que has elegido para hacer esta prueba, no es todo lo clara que sería de desear, con un mal "seeing", sería de desear que probaras otras noches hasta que esté bien clara y limpia. Ten en cuenta que pocos telescopios pasan esta prueba, es más, si tienes ocasión, cuenta con algún astrónomo aficionado con experiencia y saca un par de fotos, antes y después del desenfoque. Con las fotos en la mano y comparándolas te darás cuenta de si hay diferencia entre ellas. Es el mejor test que puedas hacerle a tu futuro teles. Si la comparación, tanto visual, como fotográfica, te da resultados idénticos, tienes en tus manos un telescopio con buena óptica. Si, por el contrario, la diferencia entre los dos anillos, es demasiado obvia, no hay duda que la óptica no es correcta. Pero antes de precipitarnos y sacar una conclusión definitiva, probaremos otras noches con buen "seeing" y, desde luego nos aseguraremos que nuestro teles esté bien nivelado, alineado y que está perfectamente aclimatado a la temperatura ambiente.

No estará de más, para un nivel superior de comprensión, la lectura de este enlace que ofrece una pormenorizada descripción de temas tan importantes como el Mantenimiento Preventivo de Telescopios,  Colimación de Newtonianos y Catadióptricos, Engrasado correcto de componentes, Evaluación sobre la Calidad Óptica, Mantenimiento de Elementos Ópticos, Precisión y Poder Separador y en especial lo Relacionado con el Enfoque. No os lo perdáis: Astronomía Práctica y Constructiva.  

Si después de varias pruebas, la prueba resulta negativa, ya tenemos la seguridad de que el telescopio nunca enfocará correctamente y que, en consecuencia debemos tomar la firme decisión de cambiarlo inmediatamente o que nos lo reparen. Cualquier marca de telescopios que se precie, no dejará perder su reputación y atenderá correctamente tu petición justificada.  Ten la seguridad de que estás en tu derecho a pedir la sustitución por un instrumento correcto, para eso pagas y debes de ejercitar tu derecho.  No obstante, para más seguridad, puedes solicitar la ayuda y apoyo de tu Asociación Local de Astronomía, con total seguridad que te apoyarán y si es el caso, certificarán el tipo de defecto encontrado en tu flamante telescopio, a la vez que podrás comprobar en otros telescopios de la Asociación, que tal defecto no existe en los diferentes modelos de telescopios que tienen en ella . 

Tampoco hay que confundir la calidad óptica de un telescopio, con la frustración que suelen experimentar los principiantes al observar por primera vez y no distinguir color alguno, en general,  en la mayoría de los astros. La calidad no tiene nada que ver con esa particularidad del ojo humano. Para ello, me encanta aconsejaros el siguiente enlace, donde queda meridianamente diáfana una explicación que considero aconsejable para todos, novatos y expertos: Los Ojos.

En la esperanza de que esto no te ocurra y tu teles recién estrenado funcione sin problemas, solo nos resta desearte unas noches apasionantes de observación del firmamento. 

 

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