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Fauna
y Flora
En el río Tarafa actualmente, son diferenciables dos zonas
principales dentro del ecosistema fluvial al que nuestro río
pertenece.
Las dos zonas no han sido delimitadas bajo un aspecto especial, es
decir, no pertenecen a lugares concretos del cauce.
Más bien han sido determinadas por el grado de degradación existente
en las mismas.
Dentro del grupo de zonas más afectadas por la mano del hombre, (puede
que el único causante de su estado actual sea él), destacamos:
- 1.
La zona de entrada al pueblo y hasta la salido del mismo, que
presenta un altísimo grado de polución, debido a una acción más
intensa y constante de los factores contaminantes.
- 2.
Varios puntos en el transcurso del cauce del río por el Paraje de
Quincoces, que se han convertido en vertederos públicos e
industriales. Esperemos que la Ley de Residuos Sólidos y el Vertedero
controlado palien estas situaciones.
- 3.
En general, también van a parar, en casos concretos, deshechos
humanos procedentes de actividades no reguladas y lugares donde la
agricultura, de forma ilegal, parece ser, gana terreno al río,
propiedad de todos los aspenses.
El encauzamiento o canalización del río, por su importancia ecológica,
mermaría gravemente su ecosistema. Además, las zonas degradadas, también
poseen su importancia, puesto que pueden ser regeneradas con la adopción
de medidas puntuales y sobre todo no incidiendo de forma negativa en el
proceso de su desarrollo natural.
Las zonas menos degradadas presentan un soto fluvial bastante
fraccionado, con alternancia de cultivos y cañaverales.
Estos bellos sotos poseen rosáceas como: la zarzamora y la
cincoenrama. La primera formando tupidas y punzantes marañas en
los taludes y la segunda de porte más rastrero.
De vital importancia son los olmos, álamos blancos y negros (ambos
aquejados de, al parecer, un barrenador, que los está eliminando
lentamente de nuestro ecosistema), moreras, algarrobos y los tarays de
lugares más térmicos. A destacar la tumoración, de un bello rojo rubí,
que producida por la picadura de una avispa en la hoja tierna del olmo,
provoca una "agalla" que va transformándose en un tono marrón,
para pasar después a negro. Esta "agalla", en el haz de la
hoja, terminado su proceso de metamorfosis liberará a sus
"inquilinos".
Otra variedad, presente y de forma abundante y "depredadora"
es el llamado Ailantus Altíssima, árbol de gran porte,
crecimiento rapidísimo y capaz de "comerse" a cuantos crezcan
en sus alrededores. De una madera en tronco "fofa", es
característico en las riberas de algunos tramos del Tarafa y otras
zonas. Su origen es asiático.
Estas especies arbóreas son extremadamente raras en otras zonas del término
(excluyendo los algarrobos y tarays). Además estas especies citadas
anteriormente, ayudan de forma natural a la descontaminación de las
corruptas aguas de algunas zonas del Tarafa (charcas retenidas), puesto
que otras, según nuestra observación y en su nacimiento, o sea en la
Rafica, existen especies que demuestran la pureza de sus aguas, tales
como el camarón de agua dulce y el zapatero.
También y dentro del apartado de su flora, observamos la presencia de
especies de fumarías, pequeñas y bellísimas habitantes del soto y
zonas húmedas, Euphorbias, Amapolas, Lepidium; la Cardaria, draba
que cubre en primavera extensos rodales, Diplotaxis, Lobularia,
Oxalis, Equisetos, Centaúreas, Eringyum y sin fin de otras
variedades mencionadas de forma científica o conocidas por su
vulgarismo como: la chicoria, el gandul, la malva, el cardo
mariano, el "rascamoños", la borraja, el junco,.....sin
olvidarnos de la Pita, que da colorido a la aridez de
determinados enclaves. Asi como la zarzaparrilla, con
sus elegantes "lianas" y sus rositas en forma de racimos, la
cola de caballo, el albardín y la rubia peregrina.
Con el restablecimiento del equilibrio ecológico se resolverían los
problemas de siempre de este río: olores fétidos, población
abundante de ratas, arrastre de taludes, cañaverales, aguas
encharcadas....... Por ejemplo, y tomando como base el problema de
las ratas, (que en el Tarafa no lo es), los resultados estadísticos
realizados en cauces modificados artificialmente, cementando el cauce,
dan como resultado la mayor proliferación de ellas.
Tocante al problema de los arrastres de taludes como consecuencia de
las escorrentías, se precisa acentuar la plantación, no de especies
decorativas o de jardinería, sino de aquellas de valor ecológico o
autóctonas de la zona, que es típicamente mediterránea.
La fijación al suelo no sería inmediata, pero a largo plazo más
eficaz que cualquier muro o talud de hormigón.
Los olores son evitables con la limpieza de las basuras y otros
residuos de carácter orgánico. Así mismo los cañaverales irían
siendo emplazados en sitios más concretos, con la reducción de
materia orgánica.
Además, limpio el cauce, y, en consecuencia, agua más limpia, se
ayudaría a la reducción de los cañares, para ubicarlos en los
espacios donde más aconsejable fuese.
El carrizo, que es el refugio seguro de gran cantidad de aves, se
extiende aproximadamente por la zona de unión con el otro río, el
Morachel, que discurre por otra zona igualmente importante.
Esta cañada anterior, crea una asociación vegetal más homogénea a
partir de esta desembocadura y hasta el Pantano de Elche.
En cuanto a su fauna ornitológica está compuesta principalmente por
aves paseriformes, de entre las que cabe destacar a: la oropéndola,
el mirlo, el ruiseñor común,....... Y también especies
fringílidos como: el jilguero ("carganera"),
de la que es típica la que cría en el Hondo de las Fuentes y
conocida como "la del chirrín de Las Fuentes"), el
pinzón vulgar, el verdecillo, el pardillo o pajarel, el verderón, el
lúgano......más algunos páridos: el torcecuellos, irregular
visitante invernal, la becada, algún estornino de
paso.
Los micromamíferos son realmente abundantes: lirones, ratones
campañoles, así como los anfibios representados por:
la rana verde; el sapillo moteado, el sapo común etc..., y no
tanto los reptiles.
La cantidad de insectos es importante por su variedad, destacando los
coleópteros, algunos himenópteros y la fauna más abundante dada en
los carrizales, aunque son de carácter más nitrófilo y térmico.
La cantidad de aves, amén de las citadas, es extraordinaria. Desde
ardeidos como el avetorillo y el martinete, junto a
algunas anátidas, más abundantes en la zona del pantano: pollas
de agua, rascones, polluelas, gaviotas reidoras, aunque sólo
en el invierno; zampullines chicos, y más paseriformes
por doquier: mosquiteros, carriceros, ruiseñor bastardo,
papamoscas, tarabillas, pito real, currucas, gorriones comunes,
molineros y chillones, los ya dichos estorninos,
abejarucos, abubillas, cogujadas, etc.
La gama de reptiles no es tan extensa, pero a pesar de ello no es de
ignorar por su variedad intrínseca en el medio en que se desenvuelve:
culebras viperinas, bastardas o de herradura, más las de agua, y
hasta lagartos ocelados, lagartijas colilargas, salamanquesas,....
Los anfibios son de zonas más secas y cabe destacar al sapo
corredor, al sapo de espuelas, el sapo partero, etc.
Los mamíferos son escasos pero en las zonas de los márgenes se les
ve merodear: zorros, comadrejas, erizos, musarañas y liebre
mediterránea.
Entre los insectos citemos a: la mantis religiosa, libélulas,
mariposas macaón, la blanquita de la col....
Recientemente se ha introducido mediante suelta indiscriminada una
variedad de cangrejo americano, muy prolífico, que puede dañar
seriamente la estructura biológica de este ecosistema, aunque está
siendo sometido a capturas sin control por parte de jóvenes y no tanto,
que visitan los lugares de "La Rafica".
Visto este panorama biológico, introducir cemento u otros materiales de
construcción en el cauce del río, supone la irrupción y destrucción
de su ecosistema, ya que están interrelacionados y serían elementos
nocivos que claramente provocarían la disminución de la riqueza que aún
se conserva.
Analizando a grandes rasgos los factores degradantes del río,
encontramos:
1.- Basuras en
grandes cantidades, procedentes de vertidos incontrolados de fábricas o
particulares, lindantes o no con el cauce del río.
2.- Contaminación
del agua, por varios motivos:
- a)
Colectores
del pueblo (actualmente adecuados)
- b)
Vertidos
directos de las zonas colindantes con el río
- c)
La
falta de educación medioambiental del ciudadano
- d)
Ocupaciones
agrícolas del cauce o de sus aledaños
- e)
Degradación
por motivos varios
Las
soluciones podrían ser, a grandes rasgos:
1.
Limpieza a mano de todas las zonas con basuras, por equipos de
contratados y voluntarios de diversas asociaciones.
2.
Realizar obligadamente los entronques de desagües (a quien no lo
tuviere), a la red general de alcantarillado para evitar vertidos y
residuos de los residentes colindantes con el río.
3.
Adecuar si fuere necesario la actual Depuradora de Aguas Residuales.
4.
Vigilar y recuperar las ocupaciones ilegales de terrenos por parte de
particulares.
5.
Control bajo severas sanciones de los vertidos indiscriminados en el
cauce del río.
6.
Control exhaustivo de los alrededores del río, a largo plazo,
impidiendo intervenciones y actuaciones de particulares no autorizadas
con reflejo negativo para el ecosistema del río.
7.
Creación de un grupo de Naturaleza; ecologista, medioambiental, con
presencia de biólogos, ecólogos, especialistas en medioambiente, o
en campos relacionados, no necesariamente pagados, para hacer un estudio
sistemático más complejo, completo y exacto, actualizando la situación
de su medio natural y con control sobre la aportación de soluciones a
problemas puntuales que se pudiesen presentar tales como: escorrentías,
acción devastadora de las aguas por riadas, etc.
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