Santos e Imágenes religiosas
   El número de imágenes ha variado con el tiempo. El derribo o remodelación de las casas ha planteado problemas por su recolocación o ha supuesto su desaparición, como ocurrió con la representación en azulejos de San José que se encontraba en la casa de las Canisias,  frente a la imprenta Comercial, y cuyo solar es ocupado por una plaza, la Virgen del Carmen, San Roque, la Virgen del Rosario, Santa Lucia o la imagen en azulejos de San Agustín, que fue sustituida por una estatua. Sin olvidar los casos de hurto, como el de la calle de la Cruz..

La Santa Faz. Se encuentra al final de la calle Santa Faz.

y se protege del sol todos los días, con una cortinilla.

   Otras se han repuesto en sus hornacinas después de haber sido retiradas para su restauración, como es el caso de la imagen de Santa Ana de la calle Coronela, o se guardaron en el interior de las viviendas (panel cerámico de la Sanísima Trinidad que se halla en la Casa del Cura, San Rafael.

San Cayetano. Manuel Cremades en su obra Aspe, Novelda y Monforte, nos detalla como a principios del siglo XIX, Salvador Gabaldón tenía en la conocida casa de Chavito una imagen de San Cayetano que se traía en procesión todos los años a la Iglesia Nuestra Señora del Socorro en la fiesta del santo. Esta estatua fue comprada en 1.939 por Rafael Prieto a Luis Díez y desde entonces ocupa la hornacina en vemos en la foto.

    Mientras que han aparecido nuevas: la Virgen de las Nieves en azulejos de la calle Teodoro Alenda o la imagen de San Bernardo en el barrio de Don Jesús. Habría que rastrear la creación histórica de cada una de ellas, pero no es el objeto de este artículo.

San Pascual. Aparece en actitud de rezo y 

contemplando una custodia sobre una nube, 

con cayado de pastor, sombrero y una oveja.

   No está clara la relación entre la situación social, económica o política de los dueños de la casa, sus deberes para el cuidado y mantenimiento de la imagen, la relevancia social que adquirían, la propiedad de las mismas y su ubicación en la calle, aunque lógicamente debía de necesitarse que fuese una vivienda habitada asiduamente para garantizar el cuidado de la imagen y que se tratase de familias con cierta solvencia y pervivencia temporal.

Santa Teresa. Reformadora carmelita que se

representa con el libro y la pluma.

También hay un culto asociado a estas imágenes, unas imágenes móviles que van de casa en casa y casas que tienen una imagen propia, bien sea en azulejos, estatua o cuadro. Estos aspectos quedan  para una futura ocasión..