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Los medios
de difusión, prensa, radio y televisión se han hecho eco de un hecho
de singular relevancia para la historia de Aspe y Torrijos, dos villas
que compartieron señorío desde el año 1497 y que reforzaron sus lazos
definitivamente con la repoblación realizada en la baronía aspense con
gentes de Torrijos y de su comarca en 1611.
Torrijos fue comprado por don
Gutierre de Cárdenas al cabildo de la catedral de Toledo el 11 de enero
de 1482, y Aspe, al Conde de Cocentaina el 28 de enero de 1497. Así el
Comendador completaba su rico patrimonio en tierras levantinas donde ya
poseía, entre otras, la villa de Elche y el lugar de Crevillente.
Aspe
formaría una baronía dentro del marquesado de Elche, fundado por los
herederos de don Gutierre de Cárdenas y doña Teresa Enríquez. Toda
esta feracísima vega regada por el Vinalopó y el Tarafa estaba
poblada, principalmente, por moriscos que hicieron prosperar en la zona
una riquísima agricultura. Pero, en 1609, Felipe III, a instancias de
su todopoderoso valido el duque de Lerma, decreta la expulsión de los
moriscos de todos los reinos hispanos. Medida lamentabilísima que
acarreó un desastre demográfico y a la par económico. En un plazo de
tres días, en una operación de evacuación compleja y sin precedentes,
el marqués de Caracena capitán general del reino de Valencia la llevó
a cabo sin paliativos. Más de un ochenta por ciento de la población de
los valles de Vinalopó y del Tarafa fue deportada y los efectos de esta
hégira tuvieron que ser paliados con el trasvase de personas
procedentes de otros lugares y, de entre ellos, de Torrijos de las
villas del Ducado de Maqueda.
Era duque de Maqueda en aquella época
don Jorge de Cárdenas Manrique de Lara, quien había nacido en Torrijos
y aquí, en su palacio de la plaza del mercado, tenía su residencia.
Don Jorge, especialmente sensibilizado por la trágica situación en que
se encontraban las tierras de su señorío levantino, ordenó redactar
una carta-puebla que conocemos como CARTA-PUEBLA DE ASPE. La carta fue
escrita por el más famoso escribano de nuestra historia local, Juan de
Orozco, a quien se le evocó con la denominación de una de las más
antiguas calles de nuestra villa. El importantísimo documento tiene
tres partes diferentes:
·
Carta de poder a favor de don Jaime Manuel Cárdenas
Manrique de Lara, hermano del
conde y lugarteniente en el Marquesado de Elche. Esta fechada el 24 y el
30 de enero de 1611.
·
Reunión que mantienen en Aspe, el domingo 22 de mayo de
dicho año, 160 varones cristianos viejos con los emisarios del duque
para acordar y acatar las disposiciones de la repoblación.
·
Configuración del Consejo de Población.
Evidentemente, del largo y
minucioso contenido de la carta deducimos que el duque don Jorge fue
generoso en el capítulo de donaciones de casas, tierras y exenciones
con los repobladores torrijeños que marcharon hacia Aspe. La oferta era
suficientemente tentadora en una época marcada por la crisis económica
y de subsistencias en nuestras tierras.
En
febrero de 1998 Juan Pedro Asencio Calatayud, catedrático de Historia
Medieval, vino a visitarnos desde Aspe – Alicante. Nos traía una
copia de la Carta-Puebla y quería que la estudiásemos. La
transcribimos minuciosamente y estudiamos su contenido. Juan Pedro
Asencio nos facilitó, asimismo, una serie de publicaciones fruto de la
investigación de un equipo de historiadores alicantinos que avalaban la
repoblación de Aspe por gentes de nuestra localidad. Surgía la
posibilidad de un hermanamiento entre las dos villas y la Asociación de
Amigos de la Colegiata de Torrijos empezó a realizar las oportunas
gestiones ante las autoridades locales.
Los Ayuntamientos de Aspe y
Torrijos a través de sus alcaldes don Miguel Iborra y doña Mercedes
Giner realizaron los primeros contactos a nivel institucional.
Asociaciones culturales torrijeñas y aspenses trabajaron en sendas
comisiones para propiciar los actos previos al hermanamiento y llegar a
un conocimiento mutuo de Aspe y Torrijos (de aspenses y torrijeños).
Un desapacible domingo del pasado
18 de febrero, una delegación torrijeña, presidida por nuestra
alcaldesa y miembros de la Corporación visitó Aspe. El calor con que
fue recibido el grupo de torrijeños es inenarrable. Sentimos una emoción
difícilmente contenida. Aspe ese gran pueblo de casi 18.000 habitantes,
recibía a Torrijos con amor fraternal. Nunca olvidaremos la emotiva
jornada.
El
pasado domingo 1 de Abril nuestros hermanos aspenses nos devolvieron la
visita. Los torrijeños fieles a su secular tradición los acogimos con
todo nuestro amor. Nos volcamos literalmente para agasajarlos.
Conocieron nuestro pueblo admiraron nuestra Colegiata, el palacio de don
Pedro I, la capilla del Stmo. Cristo, el recién restaurado túmulo de
don Gutierre y doña Teresa, Señores de Torrijos y Aspe; y después de
compartir una comida típica, aspenses y torrijeños “peregrinamos”
al convento de las Hermanas Concepcionistas para honrar con una oración
a doña Teresa Enriquez, nuestra Señora, Señora de Aspe y Torrijos…
de toda España…, a quien por mérito de sus obras pronto será
elevada a los altares.
El próximo día 3 de junio tendrán
lugar en Aspe los actos oficiales de hermanamiento: un hito en la
historia de Torrijos y de la villa alicantina. En septiembre los
celebraremos en Torrijos. De todo lo relativo a estos acontecimientos
prometemos informarlos puntualmente.
Hasta pronto,
Asociación de Amigos de la Colegiata de Torrijos.
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