Prehistoria

        Prehistoria. Restos líticos del Paleolítico Superior, Neolítico, Calcolítico y del Bronce (30 piezas, entre ellas un mazo de minero, hoy en el Museo Arqueológico Nacional) procedentes del desaparecido yacimiento del Cerro  de la Mora.

             Edad Antigua y Media. Posible asentamiento de celtas vettones. Fundación romana (topónimo de Torrijos, procedente de la voz latina "tvrris", con restos de acueducto, calzada, enterramientos y monedas. Paso de los visigodos (topónimos de "las Suertes"), árabes (topónimos del "Cerro de la Atalaya" o de la "Mora Encantada", "Valdeoli" y "Almendraba").

           La villa fue reconquistada en la primavera del 1.085 por Alfonso VI y repoblada por mozárabes toledanos. Donada en el año 1.214 por Alfonso VII al arzobispo de Toledo Don Rodrigo Jiménez de Rada, premiando la decisiva intervención del prelado en la batalla de las Navas de Tolosa (1.212) y, posteriormente cedida por el citado arzobispo al cabildo de la catedral toledana.

           Residencia de los Reyes de Castilla tras la erección del alcázar-palacio por parte de Alfonso XI "El Justiciero" en conmemoración de la victoria del Salado frente a los benmerines (1.340). En este palacio, ricamente embellecido por Pedro I de Castilla, vivió este controvertido monarca sus apasionados amores con doña Maria de Padilla y fue escenario de las fiestas celebradas con motivo del bautizo de su primogénita la princesa Beatriz.

            

Torrijos tuvo dos juderías, una mezquita y un templo gótico-mudéjar, el de "San Egidio" o San Gil Abd (patrón de la villa junto a Santa Brígida). Desgraciadamente, todos ellos han desaparecido.

 

Juan II residió frecuentemente en el denominado Palacio de Don Pedro I de Castilla y contó con la ayuda de Torrijos en sus luchas contra la nobleza levantisca y la ciudad de Toledo. 

 

El Rey premiará la fidelidad con franquicia de alcabalas en su famoso y activo mercado de los miércoles.

 

          

     La villa estuvo amurallada hasta finales del siglo XIX y se accedía a ella a través de cuatro puertas principales: "Arco de  Toledo", "Puerta de Maqueda", "Puerta del Pozo" y "Puerta de Madrid".

 

  Adquiere desde el siglo XIV gran auge económico, basado, fundamentalmente, en la producción de aceites y jabones y en un rico comercio comarcal que empieza ya a articularse.

 

     El 11 de Enero de 1482 compra Torrijos el cabildo toledano Don Gutierre de Cárdenas y Chacón, comendador mayor de León, de la Orden de Santiago, contador mayor de los Reyes Católicos. La villa queda integrada en el Estado señorial de Maqueda del que, pronto se convertirá en capital.