Torrijos, hoy

 

 

           Nunca perdió Torrijos su identidad como centro comercial de la Comarca, aspecto que se intensificó con la inauguración del trazado de la línea férrea de Madrid a Cáceres y Portugal (20 de julio de 1876). Una emprendedora clase media llegada desde Madrid y la zona norte de España pone en marcha una próspera industria que diversifica y supera la anterior tradición, lo que supone el despegue definitivo del progreso industrial y comercial de la villa.

Desde le año 1.878 se celebra la afamada "Feria de Septiembre", que, ha perdido su vocación ganadera y busca una mayor conexión con las actividades industriales y artesanales de la Comarca y provincia. Actualmente tiene lugar a finales de dicho mes.

        

         La inmigración ha sido un factor determinante del ser y sentir torrijeño a lo largo de los períodos históricos aludidos, resultando muy significativa en las tres últimas décadas. Los hoy, autodenominados "torrijeños de toda la vida" no llegan al 70% ni suelen superar más de cuatro generaciones.

        Torrijos es hoy, una ciudad en pequeño con unos indicadores económicos sorprendentes. Domina abrumadoramente el sector servicios, seguido del industrial, mientras el primario es irrelevante. Número de vehículos por habitante, de teléfono, porcentaje de activos terciarios y secundarios, niveles de renta, etc. hacen de esta población, siempre en términos relativos, una de las más ricas y prósperas de Castilla-La Mancha.